Dicen que el tiempo lo cura todo, pero la verdad es que cuando querés tanto a alguien jamás podés olvidarte, solo podés aprender a vivir sin él (o al menos intentarlo hasta que te salga). Sabés que para vos, él lo es todo, que a la mañana te levantás y pensás en esa persona, te dormís pensando también y hasta soñás con él. Y después de todo eso? te causa, bronca, impotencia, te encantaría no haberlo conocido nunca, y que cuando lo veas sea un simple desconocido, que sea uno más del montón de personas que te cruzás a diario sin conocer. Capáz pasa el tiempo, y una va a acostumbrándose a ver a esa persona con otra que no sos vos, se te estruja todo, pero seguís con la sonrisa en la cara sin importar lo que pase. Quizás por dentro querés llorar, y correr, irte a otro lugar donde puedas estar sola...